Es una reflexión en torno al propio proceso de creación, un recorrido de movimientos y coreografías en el que afloran diferentes cuestionamientos alrededor de la pieza.

Teatro de movimiento interactivo de tres actores cincuentones. Quizás su mejor cualidad es que es totalmente espontáneo, con lo que ni los actores ni la audiencia saben muy bien lo que va a pasar. No hay dos espectáculos iguales.

Como una lupa amplificadora, el camión revela los juguetes abandonados que representan a más de 50 artistas, animales y monstruos, con princesas aéreas, hombres cañón, atrevidos actos acrobáticos e increíbles puestas en escena.

Adrian Schvarzstein

Aprovecha toda su creatividad para improvisar con todos y todo lo que se encuentra.

Una animación móvil, repleta de energía y llena de sorpresas.

¡Un clown de una inocencia muy provocadora!

Busca sensibilizar al público a través de una historia narrada mediante la expresión corporal, la acrobacia, la comedia, el drama y su música en directo.