Adrián Schvarzstein

“Dans”

¡Un artista, un organillo, un swing y… tú!

Juan, nuestro protagonista, intentará deleitar a su público con un espectáculo de baile, desde un pasodoble a un blues; eso sí con la ayuda obligada de los asistentes al espectáculo, creando así un evento en donde todos serán partícipes.

Juan baila (o mejor dicho, ¡lo intenta!). Su escenario es la calle. Su instrumento un encantador organillo del que van surgiendo los ritmos más propicios para contarnos la relación existente entre él y los espectadores. De esta manera, el público participa en las ocurrencias de Juan y se hace cómplice de sus necesidades. DANS nos cuenta que, para seguir bailando, necesitamos aprender a conocer los ritmos de cada uno.